Esta plancha de las Ilustraciones recopiladas de juguetes japoneses (Kyōsen Omocha-shū) de Kawasaki Kyōsen (1877-1942) sitúa una gran figura parda de un dios de la fortuna, redonda y sonriente al modo de Hotei o Daikoku de los Siete Dioses de la Fortuna, junto a una pequeña figura de niño risueño con una bolsa de dinero. Kyōsen recogió entre sus juguetes los talismanes domésticos del Japón, y estas figuras de buena suerte, vendidas en santuarios y ferias, se cuentan entre las más queridas.
La lámina es omocha-e, la imagen de los juguetes y de los talismanes, dibujada del natural e impresa mediante xilografía. La figura grande se sostiene en cálidos tonos terrosos, el pequeño niño se realza con una tela viva, y ambos se yerguen sobre el papel abierto con un sello rojo al lado. El contorno es sereno y el color suave; la calidez está en el motivo.
En la pared, la estampa resulta afable y bien asentada. La figura ancha y sonriente aporta a la habitación una n . . . Leer más >>
Esta plancha de las Ilustraciones recopiladas de juguetes japoneses (Kyōsen Omocha-shū) de Kawasaki Kyōsen (1877-1942) sitúa una gran figura parda de un dios de la fortuna, redonda y sonriente al modo de Hotei o Daikoku de los Siete Dioses de la Fortuna, junto a una pequeña figura de niño risueño con una bolsa de dinero. Kyōsen recogió entre sus juguetes los talismanes domésticos del Japón, y estas figuras de buena suerte, vendidas en santuarios y ferias, se cuentan entre las más queridas.
La lámina es omocha-e, la imagen de los juguetes y de los talismanes, dibujada del natural e impresa mediante xilografía. La figura grande se sostiene en cálidos tonos terrosos, el pequeño niño se realza con una tela viva, y ambos se yerguen sobre el papel abierto con un sello rojo al lado. El contorno es sereno y el color suave; la calidez está en el motivo.
En la pared, la estampa resulta afable y bien asentada. La figura ancha y sonriente aporta a la habitación una nota tranquila y de buen talante, y el niño pequeño añade un segundo tiempo más ligero. Conviene a un recibidor, una sala de estar o un estudio, y combina bien con la madera clara y otras estampas de arte popular.
Disponible en papel mate premium de superficie suave, en edición con marco de madera, o en lienzo satinado de algodón para un tacto más cálido y textil.
Preguntas frecuentes
¿Qué muestra esta lámina?
Una gran figura popular sonriente de un dios de la fortuna, al modo de Hotei o Daikoku, junto a una pequeña figura de niño risueño, dibujadas del natural.
¿Quiénes son los dioses de la fortuna?
Los Siete Dioses de la Fortuna (Shichifukujin) son deidades de la buena suerte; las figuras de Hotei, Daikoku y otros se guardaban e intercambiaban como amuletos de prosperidad y bienestar.
¿De dónde procede la imagen?
De las Ilustraciones recopiladas de juguetes japoneses de Kawasaki Kyōsen, un álbum de omocha-e que recoge los juguetes populares y los talismanes del Japón de principios del siglo XX.
¿Dónde luce mejor?
En un recibidor, una sala de estar o un estudio, donde la figura ancha y sonriente aporta una nota tranquila y de buen talante.
<< Leer menos
Periodo histórico de Japón: Taisho 大正 (1912-1925)
Descubre otras obras de Kawasaki Kyosen
#Art
•
#Classic
•
#Japanese
•
#Japanese Traditional
•
#Kawasaki Kyosen
•
#Kitsune Shrine Art
•
#Sketch