El original es una de las ranas a tinta más queridas del arte japonés: un único sapo, dibujado con un puñado de pinceladas, por el pintor de finales del siglo XVIII Matsumoto Hōji (m. 1800). Pintor de Osaka y enmarcador de oficio, Hōji dejó este pequeño sapo sumi-e, a menudo reproducido a partir del álbum Meika Gafu, cuyo humor sereno lo ha mantenido en circulación desde entonces. Esta edición toma ese sapo y lo reimagina como un póster contemporáneo de arte urbano.
La fuente de Hōji es puro sumi-e: unos pocos trazos seguros de tinta negra, un fondo liso y el espacio para respirar que da al sapo su presencia serena, casi zen. Esta versión reelabora esa economía en un póster gráfico, reforzando el contorno, añadiendo color plano y rotundo y, a menudo, algo de tipografía japonesa, sin perder la inconfundible postura encorvada. La reinterpretación es nuestra; el sapo en sí sigue siendo de Hōji.
En la pared, la imagen resulta más entrañable que estridente: una pequeña . . . Leer más >>
El original es una de las ranas a tinta más queridas del arte japonés: un único sapo, dibujado con un puñado de pinceladas, por el pintor de finales del siglo XVIII Matsumoto Hōji (m. 1800). Pintor de Osaka y enmarcador de oficio, Hōji dejó este pequeño sapo sumi-e, a menudo reproducido a partir del álbum Meika Gafu, cuyo humor sereno lo ha mantenido en circulación desde entonces. Esta edición toma ese sapo y lo reimagina como un póster contemporáneo de arte urbano.
La fuente de Hōji es puro sumi-e: unos pocos trazos seguros de tinta negra, un fondo liso y el espacio para respirar que da al sapo su presencia serena, casi zen. Esta versión reelabora esa economía en un póster gráfico, reforzando el contorno, añadiendo color plano y rotundo y, a menudo, algo de tipografía japonesa, sin perder la inconfundible postura encorvada. La reinterpretación es nuestra; el sapo en sí sigue siendo de Hōji.
En la pared, la imagen resulta más entrañable que estridente: una pequeña criatura que parece estar meditando algo. Encaja en un pasillo, un estudio, un baño o la habitación de un niño, y su forma sencilla convive bien con la madera clara, las plantas y otras láminas contenidas.
Disponible como lámina en papel artístico de superficie mate suave, como edición enmarcada con marco de madera, o como lienzo de algodón satinado para un tacto más cálido y textil.
Preguntas frecuentes
¿Qué muestra este póster?
Un único sapo en una postura encorvada y pensativa, basado en un famoso dibujo a tinta japonés.
¿Quién hizo el original?
El pintor de Osaka de finales del siglo XVIII Matsumoto Hōji (m. 1800), conocido sobre todo por este único sapo sumi-e.
¿Qué significa aquí «streetart»?
El sapo a tinta de Hōji se ha reelaborado como un póster gráfico, con un contorno más firme, color plano y tipografía japonesa. La reinterpretación es nuestra, no de Hōji.
¿Dónde queda mejor?
En un pasillo, un estudio, un baño o la habitación de un niño, donde su forma sencilla y su humor sereno aportan carácter sin recargar.
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Periodo histórico de Japón: Edo 江戸 (1603-1868)
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